El aire que respira México.
México se encuentra en una posición delicada en este tema,
debido a los contaminantes o a la famosa huella de carbono de sus habitantes,
acompañado de una fuerte falta de responsabilidad por parte de la misma
sociedad, que de formas directas o indirectas han contribuido a la depreciación
de la calidad en el aire.
Podríamos culpar a PEMEX de la misma manera, por la baja
calidad en los hidrocarburos, comparados con otras empresas petroleras en el
mundo, así como al gobierno por las soluciones innecesarias e insatisfactorias
que atentan directamente contra la comodidad de nuestra vida cotidiana,
específicamente en materia de transporte.
O a las grandes industrias, que en su área de producción
transforman fuertes contaminantes mermadores de la calidad del aíre; sin embargo,
el objetivo de este artículo no es buscar culpables, ya que no podemos competir
con esta doble moral en la que vivimos, puesto que vivimos en un estado de
contradicción.
El objetivo es informar,
debido a que consideramos que la concientización existe en el momento en
el que la vida cotidiana se ve afectada, queremos informar el porqué de la
situación para saber de una mejor manera cómo podemos cuidar nuestro entorno.
Para empezar debemos saber que el aire que respiramos está
compuesto de oxígeno, nitrógeno, pequeñas proporciones de vapor de agua y
dióxido de carbono. De esta manera debemos conocer qué tipos de contaminantes
existen.
Existen diferentes tipos de contaminantes. Los dos más
importantes son: los que se emiten de manera directa en la atmósfera, como
resultado del proceso de combustión, también se les puede denominar
“contaminantes primarios”, el siguiente tipo de contaminantes se les denomina
“secundarios” y estos son las reacciones que ocurren con otros contaminantes
con el mismo nivel de toxicidad.
Un ejemplo de contaminantes primarios son: el dióxido de
azufre (SO2), el monóxido de carbono (CO), vapores de combustibles y solventes,
plomo (Pb) y las partículas suspendidas (PM).
Otro ejemplo de contaminantes secundarios son: el ozono
(O3), el dióxido de nitrógeno (NO2) y algunos tipos de partículas, es
importante mencionar que para que un contaminante se considere secundario, debe
existir una reacción. Los contaminantes mencionados con anterioridad reaccionan
con los primarios.
Resulta primordial resaltar la importancia de los programas
preventivos y seguir las indicaciones de las autoridades correspondientes, ya
que dichas organizaciones son las encargadas de medir la toxicidad que existe
en el aire. Gracias a la detección de dichos elementos por medio de
instrumentación analítica, en los casos en donde se emiten alertas, los
contaminantes se pueden ver en el cielo.
Esto ha derivado en la creación de empresas sin fines de
lucro que fomentan el uso de alternativas ecológicas, siempre en función de
cuidar nuestro medio ambiente; sin embargo, el proceso de concientizar está muy
lejos de sus manos. Hablamos de un problema más allá de la educación, así que el
aprendizaje no necesariamente está relacionado con concientizar, además de ser
un proceso totalmente individual.



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